viernes, 19 octubre, 2018 | 10:26
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Una multitud demostró su fe a la Virgen


Más de 600 mil personas en San Nicolás. La mayoría de los fieles fue a agradecer. Este año hubo muchos de países limítrofes.

Agitaron las banderitas, levantaron rosarios y fotos, y también los claveles al cielo. En una nueva demostración de fe, una multitud llegó a San Nicolás para agradecer a la Virgen, aparecida hace 28 años a una vecina de esta ciudad.

Durante la madrugada de ayer, los peregrinos llenaron el “campito”, la explanada de cemento que está frente al santuario y que se une con la plaza y otros espacios verdes que rodean a la iglesia de Nuestra Señora del Rosario. Pasaron la noche en carpas, micros, combis y autos. Y vinieron de todos lados: de Capital, del Interior y hasta de países limítrofes como Bolivia, Paraguay y Uruguay. Algunos incluso llegaron antes: desde el jueves hubo fieles que se apiñaron contra la valla para ser los primeros en ver la salida de la Virgen en la procesión , que arrancó ayer a las 15. Como Pabla Quiñones, que vino el sábado a la mañana de Ciudad Evita y trajo una foto de toda su familia. “Los reuní especialmente para sacarles esta foto y traérsela a la Virgen para que los bendiga”, contó a Clarín junto a su hermana Mimí, que también tenía fotos familiares y pétalos para tirarle a la Virgen.

“Ahí tienes a tu madre”, fue el lema de esta edición, que reunió en una cifra récord a más de 600.000 fieles, según calculó el sacerdote Carlos Pérez, rector del santuario. Desde la organización adjudicaron la tremenda convocatoria a que esta vez la festividad cayó en domingo y a que el día ofreció un sol brillante que hizo trepar la temperatura a los 26 grados.

A diferencia de otros años, se notó más la presencia extranjera . Los uruguayos Hortencia Hernández y su marido Eduardo Correa salieron de Maldonado el viernes y llegaron ayer, como la mayoría de los fieles, para agradecerle a la Virgen. “Este año fue durísimo para nosotros. Yo tuve un accidente de moto, pero quedé bien y además pudimos vender la casa que hacía mucho tiempo que no podíamos. Por eso venimos”, relató Hortencia. La pareja trajo cuatro enormes banderas uruguayas que sobresalían entre la multitud. También desde Uruguay vino Juana De León, como desde hace 18 años. En 2001, su esposo Mario murió apenas habían regresado de la peregrinación. Pero eso no le quitó la fe a Juana: “Vengo para agradecerle a la Virgen, pero también para recordar a Mario”.

La ciudad toda se puso a disposición de los peregrinos.

Los vecinos de la avenida Juan Bautista Alberdi ofrecían gratis agua caliente para llenar el termo y algunos incluso les abrieron las puertas de sus casas para usar el baño por $ 1. También estaban los que acercaban el televisor a la ventana para que la gente pudiera seguir el empate de Boca con Argentinos. Y, como en toda celebración multitudinaria, los buscas estuvieron de parabienes: aquí lo que más cotizaba eran las naranjas de la vecina San Pedro, que en el arranque de la misa valían $ 7 la bolsa de un kilo y que luego bajaron a $ 5. También fueron un éxito de ventas, a dos por $ 10, los tutores para plantas con la imagen de la Virgen.

Después de la procesión y ya sobre las escalinatas del santuario, el obispo de San Nicolás, monseñor Héctor Cardelli, ofició la misa central y señaló “el valor supremo de la vida humana es hacer la voluntad de Dios”, en un mensaje que se interpretó como contrario a la despenalización del aborto. “En este momento el corazón de María está derramando amor. ¡Viva María del Rosario!”, exclamó luego, y la multitud estalló en aplausos y tiró pétalos y papelitos al aire. Minutos después, se soltaron los tradicionales globos amarillos. Del manojo pendía la imagen de la Virgen del Rosario, que con su rostro divino bendijo desde el cielo a quienes le son siempre fieles.

Fuente: Clarín

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