jueves, 18 octubre, 2018 | 23:36
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Tensión social y sordo conflicto con el PJ

por Rosendo Fraga.

scioli-moyanoLa semana que se inicia tendrá a la cuestión sindical y la negociación salarial como central. Los docentes bonaerenses entran en la cuarta semana de paro sin acuerdo a la vista. Han decidido no acatar la decisión judicial que les impone negociar mientras dan clase -que también dispone se les paguen los días no trabajados- que ha sido solicitada por el gobierno bonaerense. Pese a ello, el gobernador Daniel Scioli ha decidido convocarlos nuevamente a negociar.

Aunque el gremio docente en el ámbito nacional -como también el bonaerense- está con el Kirchnerismo, esta semana realiza una marcha hacia el Ministerio de Educación de la Nación, un día antes que se reúna la paritaria nacional docente. La fuerza que ha adquirido la izquierda en el gremio docente, impide a sus dirigentes flexibilizar su posición.

Algo similar está sucediendo con gremios cercanos al gobierno, como metalúrgicos, construcción y comercio, que por presión de sus bases no logran cerrar acuerdos salariales formales por debajo del 30%, con compensaciones mediante pagos fijos.

Pero el paro general que para abril convocan las dos centrales sindicales peronistas lideradas por Hugo Moyano y Luis Barrionuevo, al que se suma la CTA anti-K que encabeza Pablo Micheli, es el hecho más relevante el mes próximo en el ámbito sindical. Dos gremios importantes de la CGT oficialista del sector transporte (Fraternidad y UTA), se suman también al paro, y la izquierda sindical recientemente organizada en el ámbito nacional, analiza sumarse a la protesta, pese a sus fuertes diferencias ideológicas con el sindicalismo tradicional.

En este marco, esta semana el Papa recibe a la delegación argentina ante la OIT, integrada por el ministro de Trabajo Carlos Tomada, el titular de la UIA Héctor Méndez y el secretario general del gremio de la construcción Gerardo Martínez. Será una señal más de buena voluntad de Francisco hacia la Argentina, pero que no tendrá efectos concretos sobre las paritarias ni la relación entre el gobierno y los gremios.

La relación de la Casa Rosada con el peronismo se encuentra en una situación de sorda tensión. La reunión de gobernadores del PJ realizada el jueves 20 de marzo para organizar la renovación partidaria, lo puso en evidencia. El gobernador de San Juan José Luis Gioja, uno de los tres que se han pronunciado a favor de la candidatura presidencial de Scioli, invitó al gobernador peronista más opositor, José Manuel De la Sota, sin pedir autorización a la Presidencia. Como respuesta y sin ser invitados, se hicieron presentes en el encuentro el secretario general de la Presidencia Carlos Zannini y el jefe de Gabinete Jorge Capitanich.

La tensión fue evidente, pero ello no impidió el acuerdo para que el Congreso del PJ se reúna el 6 de abril, y el 9 de mayo sea elegido nuevo Presidente del Peronismo el gobernador Eduardo Fellner -bien visto por la Casa Rosada- consiguiendo así que Scioli sea desplazado de la Presidencia del PJ que ejerce con gran discreción.

El malestar de los gobernadores es creciente, sobre todo después de la designación del senador de origen radical Gerando Zamora en la Presidencia Provisional del Senado. Pero ello no impide que la Cámara Alta esta semana de media sanción al proyecto de ley convalidando el acuerdo con Repsol, que Capitanich informe a Diputados sin que sea censurado el 3 de abril y que la misma Cámara de sanción definitiva a dicho proyecto el 24 del mismo mes. Imponerle al PJ un candidato presidencial kirchnerista es una de las claves de Cristina en su intento de retener poder después del 10 de diciembre de 2015.

La conmemoración del aniversario del 38 aniversario del último golpe militar puso en evidencia las continuidades y contradicciones ideológicas del Kirchnerismo en esta etapa. El Ejecutivo ha confirmado que este año buscará la sanción de los nuevos códigos civil, penal y de procedimiento penal, en una línea “garantista”, que profundiza sus lineamientos de centro-izquierda.

La definición de Zannini en el acto realizado en la Esma, de que “todavía no están juzgados los responsables de la apropiación de Papel Prensa”, no sólo implica la intención de avanzar en los juicios contra civiles (jueces, empresarios, periodistas, etc.) por supuesta complicidad con el gobierno militar, sino también reabrir el conflicto con los medios de comunicación privados, pese a que el oficialismo ha logrado imponer su posición en la ley de medios.

El traslado de la estatua de Colón que finalmente la Presidenta ha logrado, implica su persistencia en imponer su visión sectaria de la historia, lo que en materia cultural puso de manifiesto la no invitación de escritores no kirchneristas a la feria del libro de Paris.

La izquierda y la UCR centraron su conmemoración del 24 de marzo en pedir el reemplazo del general Cesar Milani como jefe del Ejército, por su actuación como joven oficial durante el gobierno militar. Hebe Bonafini y el ministro de Defensa Agustín Rossi lo defendieron una vez más en la oportunidad. La política refleja así las contradicciones que muestra al mismo tiempo la gestión económica del Kirchnerismo.

Pero el tema corrupción aparece como una amenaza para el oficialismo hacia adelante, aún antes que la Presidenta deje el poder. La justicia uruguaya sin cooperación de la argentina está avanzando en la causa contra Lázaro Báez por lavado de dinero; una fiscalía especial ha pedido reabrir el sobreseimiento por enriquecimiento ilícito del ministro de Planificación e Infraestructura Julio De Vido y su esposa; otro fiscal, pidió reabrir el sobreseimiento del segundo de Zannini (Carlos Liuzzi), en una causa similar; el fiscal de la causa Boudou sostuvo que el Vicepresidente debe dar explicaciones y que de comprobarse los hechos no debería seguir en el cargo; se han sumado nuevas pruebas y denuncias sobre la compra y uso de hoteles en el sur por parte de la familia Kirchner y sus allegados.

Pero mientras estas señales se van sumando, la Casa Rosada ratifica el apoyo a Zannini y Liuzzi y logra que el oficialismo -con la suma de un senador radical- consiga demorar la causa contra el juez Norberto Oyarbide en el Consejo de la Magistratura, al mismo tiempo que avanza en dos denuncias contra el Juez Bonadio que investiga varias causas de corrupción que afectan al Kirchnerismo.

Rosendo Fraga es Editor Responsable de NuevaMayoria.com

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