miércoles, 24 abril, 2019 | 17:44
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Repensando la guerra con Irán


Irán probablemente sería un adversario mucho más difícil que cualquiera que haya enfrentado USA en las últimas décadas. USA debe ser muy cauteloso con el lanzamiento de ataques militares. Adam B. Lowther nos cuanta las 5 razones para insistir con la diplomacia.

Irán probablemente sería un adversario mucho más difícil que cualquiera que haya enfrentado USA en las últimas décadas. USA debe ser muy cauteloso con el lanzamiento de ataques militares. Adam B. Lowther, de The Diplomat, nos cuanta las 5 razones para insistir con la diplomacia.

Con el presidente de USA Barack Obama y su secretario de Defensa, Leon Panetta, anunciando fuertes recortes al Departamento de Defensa, los “halcones” que buscan detener el desarrollo iraní de armas nucleares por cualquier medio que sea necesario pronto tendrá menos medios a los que recurrir. Con el ejército reduciendo en cerca de 80.000 soldados, y una amplia franja de recortes afectando también a todos los servicios, la “Operación Libertad Iraní” puede ser mucho menos probable que lo que los halcones habían previsto.

La perspectiva de una disminución de la confrontación militar con Irán es particularmente una mala noticia para algunos que consideran que el secretario Panetta, el mes pasado, sugirió que Irán podría -a pesar de que era poco probable- tener un arma nuclear antes de que el 2012 haya terminado.

Sin embargo, mientras que pocos fuera del régimen iraní ven a un Irán nuclear como algo deseable, cualquier decisión que pueda conducir a una guerra entre USA y la República Islámica merece un considerable debate frente al pueblo estadounidense y, probablemente en menor medida, el resto de la comunidad internacional. Simplemente hacer sonar los tambores de la guerra para ahogar las voces de la oposición es un pobre sustituto de un verdadero debate.

A continuación se plantean 5 aspectos que merecen una consideración especial por parte de los toma-decisiones al analizar las opciones de USA, particularmente importantes con las elecciones 2012 acercándose y aumentando los pedidos para una intervención militar.

En primer lugar, Irán posee probablemente los militares más capaces con los que se haya enfrentado USA en las últimas décadas. Irán no es Granada, Panamá, Somalia, Haití, Bosnia, Serbia, Afganistán o Irak. En todos estos ejemplos, los militares de USA derrotaron a un adversario incapaz de competir con la superioridad estadounidense tanto en tierra, mar o aire. El ejército iraní es mucho más competente y capaz, y tras haber observado de cerca la guerra en Irak durante una década, tiene un buen conocimiento de las tácticas y estrategia de USA en la región.

Por ejemplo, la armada regular de Irán es experta en combate litoral y puede ser capaz de cerrar el Estrecho de Ormuz durante el tiempo suficiente para sembrar el caos económico. Los ejercicios navales recientes de la armada iraní ilustran una estrategia clara que buscaría cerrar el estrecho mientras trataría de hundir buques de combate estadounidenses que entran en la zona. Esto podría resultar en una pérdida significativa para la navegación comercial y haría que el precio del petróleo este por las nubes.

Si se fuese a la guerra, la proliferación de sistemas avanzados de defensa aérea a países como Irán puede darle uno de los mejores sistemas integrados de defensa antiaérea con los que USA se enfrentaría en combate. Pueden ser capaces de infligir bajas al poderío aéreo estadounidense que no se ve desde Vietnam. Y con una fuerza de bombarderos en declive, las pérdidas podrían ser inaceptables.

A diferencia de Irak, el ejército regular de Irán y la Guardia Revolucionaria Iraní no depondrían sus armas ante la primera aparición de las tropas terrestres de USA. Ellos, más que cualquier otro elemento del régimen, han observado las experiencias de Afganistán e Irak y han aprendido sus lecciones sobre la manera de derrotar a los estadounidenses.

En segundo lugar, el Ministerio de Inteligencia y Seguridad Nacional (MISS), el servicio de espionaje de Irán, es uno de los más competentes del mundo. Durante los últimos 30 años, los agentes del MISS han perseguido exitosamente y asesinado a disidentes, ex funcionarios del gobierno del Sha, y otras amenazas reales o percibidas para el régimen. El MISS es capaz de llevar a cabo asesinatos, espionajes y otros ataques cinéticos contra objetivos del gobierno y civiles. El servicio de espionaje también, es probable, que cuente con agentes encubiertos en USA.

Si bien la información es incompleta, hay razones para creer que Arbabsiar Manssor, el iraní que presuntamente intentó contratar el cartel de Zeta para asesinar a un embajador saudí en suelo americano, sea agente del MISS. Si bien el intento fracaso, demuestra los extremos a los que está dispuesto a llegar el MISS.

También se sabe que el MISS apunta contra los expatriados iraníes, encarcelando a miembros de sus familias y torturándolos. Los 1.5 millones de iraníes en USA podrían ser blancos de esas tácticas.

En tercer lugar, Hezbolá, apoyada por Irán, tiene mayor capacidad de llevar a cabo ataques terroristas de lo que Al-Qaeda ha tenido nunca. Con 3 décadas de experiencia luchando contra los israelíes en el Líbano y el norte de Israel, con sospechosos vínculos con los cárteles de la droga de América Latina, y una red global consolidada, Hezbollah es una red internacional con capacidad de llevar a cabo ataques a gran escala contra USA y sus intereses en el extranjero.

De hecho, las células de Hezbollah se cree están activas en USA, Europa, América Latina, y en otros lugares, por lo que la organización es más que una amenaza hipotética. Con el atentado al cuartel de Marines de USA (Beirut, 1983), la AMIA (Buenos Aires, 1994), el bombardeo a las Torres Khobar (Arabia Saudita, 1996), y muchos otros ataques en sus espaldas, Hezbollah tiene un historial de terrorismo global. En caso de un ataque de USA a Irán, es probable que Hezbollah lance una serie de ataques terroristas, no tan fácilmente frustrados como los últimos de Al-Qaeda.

En cuarto lugar, las capacidades cibernéticas de Irán son impresionantes y en franco crecimiento. Un ataque contra la infraestructura nuclear de Irán probablemente causará una contraofensiva en forma de un ataque cibernético muy diferente a lo que hemos visto hasta ahora. Probablemente se centre en los datos críticos del sector público y privado, tratando de causar estragos, apagar sistemas, y destruir datos.

En quinto lugar, tras una década de operaciones de intensos combates, el ejército de USA se merece un descanso. Afganistán e Irak han hecho mella en los militares de USA, sus familias, y el equipo del que dependen. Un “ataque limitado” en Irán probablemente derive en una guerra más amplia.

Al considerar la posibilidad de utilizar la fuerza militar contra Irán es importante entender que hay una asimetría de intereses en juego. El régimen iraní se vea si mismo como luchando por su supervivencia. Los riesgos son considerablemente más bajos para USA.

Incluso un ataque concentrado contra las instalaciones nucleares de Irán provocará una respuesta muy por encima de los “objetivos limitados” de USA. Mientras que la retirada de USA de Irak y la reducción de tropas en Afganistán -los vecinos de Irán al oeste y al norte – puede hacer que el liderazgo iraní frene un poco el desarrollo de una “bomba chií,” un ataque estratégico de USA no haría sino reforzar su determinación y solidificar los peores temores del régimen.

Si bien las declaraciones belicosas de Mahmoud Ahmadinejad son teatro político y del bueno, rara vez hay mucho más detrás de ellos. Sugerir que Ahmadineyad ladra pero no muerde no está lejos de la verdad. El hecho es que el régimen iraní tiene más aversión al riesgo de lo que se suele pensar. La supervivencia del régimen es de suma importancia y en gran medida explica por qué el régimen actúa como lo hace. Presionar al régimen a sus límites puede convertir amenazas vacías en cruda realidad y sin duda socavan cualquier esfuerzo del presidente Barack Obama por ahorrarse algún dinero en defensa.

Al final, Irán puede resultar menos capaz de lo que aquí se describe. Quizás un conflicto con Irán importe menos sangre y dólares de lo que se sospecha. Sin embargo, sopesar todas las opciones antes de recurrir al conflicto militar es fundamental para alcanzar la mejor solución y para no repetir errores del pasado. 

Para USA, determinar cuánto vale una Irán libre de armas nucleares es crítico. Si el pueblo estadounidense hubiese entendido los costos de Irak antes de que comenzase la guerra, es poco probable que hubieran prestado su consentimiento. Con los problemas económicos de USA de hoy n día, seria bueno que no vuelva a ocurrir.

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