sábado, 17 febrero, 2018 | 22:25
Noticias Destacadas

A parar la pelota y evaluar hacia donde vamos

Por Nicolás Prat

Por Nicolas Prat

El empate-derrota con Bolivia nos dejo la repetida sensación que hace tiempo se percibe en el éter: hay nombres, hay antecedentes pero se navega en la mas absoluta orfandad táctica, jugadores rutilantes en campeonatos de varios quilates que no pueden hacer pesar sus condiciones y hasta pareciera, en casos extremos, que exhiben una llamativa impotencia para imponer las características que sus currículos portan.

Varias sentencias dejó el conjunto de Sabella el viernes. La primera, hay una superpoblación evidente en determinadas posiciones y una escasez preocupante en otros sectores del campo. Demichelis es un caso para no usarlo como chivo expiatorio pero si contemplar la busqueda de solidez con otros marcadores centrales (Mascherano, Garay, Fazio, Maidana, Fede Fernandez etc). Una cuestión más a resaltar es la del volante central, Javier Mascherano es evidente que perdió el timming propio del puesto al jugar tanto de ultimo hombre en el Barca. Ya no quita, sus entregas son deficitarias y esa rapidez de piernas que posee puede ser necesaria en otros metros del terreno de juego. Gago y Clemente Rodriguez desempeñaron una aceptable actuación y se ganaron el derecho a mantener el lugar.

 El caso Messi es muy particular y tal vez requiera el complemento de la mirada de un profesional en psicología. Es claro que el chico merma en sus prestaciones pero es el mejor y el mejor no se discute y sobre el se construye. Acusar a Lionel con el dedo inquisidor como si fuera el dueño de todos los males es algo propio de una mirada cerrada, reacia a revisar causas y solo quedarse con los efectos. Los Bolivianos lo marcaron muy bien, sin foules y cerrándole el margen de acción, escalonándose en tres cuartos de cancha. Sus interlocutores, Higuain y Pastore jugaron a un flojísimo nivel.

¿Que decir de Sabella? En estos dos últimos encuentros hubo fallas en sus decisiones, sobre todo a la hora de convocar a Rojo (un chico que por el momento no da la talla de una Selección) y Sosa de mal partido en Venezuela. Jugar con cinco jugadores de marca con los “vinotinto” fue invitarlos a confiar en que estos podían animarse a la hazaña que consiguieron. Deberá acostumbrarse al cambio que implica pasar de un Estudiantes donde podía darse los lujos de resignar responsabilidad a la hora de gobernar un partido a un Seleccionado donde la obligación de proponer la tiene por completo. Tampoco regar la cancha de ofensivos parece lo aconsejable, referencias a los rivales y quitas espacio a la sorpresa para desnivelar con los que vienen. Equilibrio.

 No podemos ignorar al pasado y olvidarnos de los que hoy rigen los destinos de la AFA. Ellos son tan responsables, por no colocarle el mote de grandes, como los jugadores que hoy reprueba el hincha común. Haber sacado a Jose Pekerman de su hábitat natural y confiar el manejo de los seleccionados juveniles a la “generación del 86” (que solo trajo desavenencias de vedetismo) significo burlarse de la palabra proceso y darle demasiada entidad al factor místico. Con la mistica no se ganan campeonatos ni se forman jugadores, ésta es solo un agregado. Los jugadores y los equipos se forman con profesionalidad, con gente idónea y preparada para la materia, con COHERENCIA y CONDUCCIÓN. La era Pekerman conjugo campeonatos con nuevos valores y comportamientos ejemplares.

Habrá que posar los sentidos en jugadores del futbol local y seguir confiando en algunos “extranjeros”. Armar un mix razonable. Roncaglia, Pillud,  Maidana, Lisandro Lopez, Seba Dominguez, Augusto Fernandez, Canteros,Cirigliano, Chavez, Burrito Martinez, etc, son jugadores potables del campeonato Argento. Abecasis es una aparición fulgurante para observar en el lateral derecho. De Europa da la impresión que solo Mascherano (si juega de líbero), Romero, Higuaín, Gago, Di María y Messi pueden llevar el cartelito de “citables”, el resto deberá redoblar la apuesta en cada liga y copa que disputen.

 Es hora de parar la pelota con urgencia, se perdió con las dos selecciones mas débiles que el futbol sudamericano puede ofrecer. Se puede disfrazar que “crecieron”, pero si estas crecieron nosotros involucionamos. Hay que sacar a flote el partido con Colombia en aquel país y plantearse por lo menos hacia donde se piensa ir. Hoy el combinado Argentino se arrastra en impotencia, tal vez sea la misma con la que se conduce la Federación y allí este el primer causal a incluir en cualquier análisis racional.

Comentá esta nota

Facebook Auto Publish Powered By : XYZScripts.com