domingo, 24 septiembre, 2017 | 18:04
Noticias Destacadas

Los presidenciables a 18 meses de las elecciones

por Rosendo Fraga.

scioli-massa-cristina-macri

Seis meses después de las legislativas y a un año y medio de las próximas presidenciales, Sergio Massa sigue siendo el candidato a Presidente con más intención de voto. En los 14 sondeos sobre intención de voto para Presidente que se han publicado desde entonces, siempre ha estado en primer lugar, acercándose al 30% de los votos y con una diferencia importante sobre el segundo, que en todos los casos ha sido Daniel Scioli. Ha avanzado hacia su proyecto presidencial visitando los EE.UU. en calidad de candidato, ha creado su “think tank” -la Fundación Concordia-, presentado en la Universidad Católica Argentina (UCA) y su grupo de intelectuales, que se llama Cien, es coordinado por el diputado nacional Alberto Asseff. Ha sabido usar los medios de comunicación masivos con eficacia y es el candidato que mejor se ha posicionado frente a la gente en un tema clave como la inseguridad, logrando posponer el envío al Congreso del proyecto de Código Penal redactado por una comisión presidida por Eugenio Zaffaroni, a quien ha transformado en las últimas semanas en su adversario principal. Tiene una relación ambigua con los gremios peronistas: busca su apoyo, pero evita pagar el costo político que ello puede implicar, como lo evidenció frente al paro general del 10 de abril. Pero su “construcción territorial” sigue siendo lenta. Ya ha logrado la adhesión de 80 intendentes, pero ellos no llegan a ser el 10% de todos. Ningún gobernador hasta ahora ha apoyado su candidatura y su bloque en la Cámara de Diputados no llega al 10% de ella. Massa no competirá en las PASO dentro del PJ y una alianza con Scioli es improbable, porque ambos buscan algo que no se comparte: la Presidencia.

La segunda fuerza es el Partido Justicialista (PJ), pero con dos vertientes alternativas: la que encabeza Scioli y el Kirchnerismo. Ambas corrientes competirían en las PASO para imponer la candidatura presidencial. El gobernador de Buenos Aires es por lejos el mejor candidato del oficialismo en los sondeos, pero el Kirchnerismo está dispuesto a imponer un candidato propio que le permita “retener poder” después del 2015. Consciente de que probablemente su adversario será Massa, Scioli con sus medidas sobre seguridad ha tomado distancia del gobierno nacional, que sigue aferrado al discurso “garantista” que representa Zaffaroni, y además intenta disputarle a Massa el apoyo de la gente que pide medidas más enérgicas, como lo han evidenciado las manifestaciones de la mal llamada “justicia por mano propia”. Mientras Scioli en los sondeos ronda el 20%, ninguno de los posibles candidatos K supera el 6%. Pero en la Casa Rosada piensan que por lo menos la mitad de los actuales votantes de Scioli son kirchneristas y que, lanzado su candidato, se encolumnarán detrás de él. Uribarri está esta semana en los EE.UU. en gira como candidato y Randazzo espera potenciar su candidatura con las mejoras en el transporte público que tendrían lugar en los próximos meses.

A partir de esta semana, la coalición FAP-UNEN pasará a disputar el segundo lugar en los sondeos. También conocido como “Frente Progresista”, reúne a las mismas fuerzas que en 2009 integraron el “Frente Cívico y Social”, que entonces obtuvo 30% de los votos: Radicalismo, Socialismo, el Gen de Stolbizer y la Coalición Cívica de Carrió. Estas fuerzas se han ampliado por izquierda, ya que el FAP tiene como aliado al Movimiento Libres del Sur, mientras que UNEN -que sólo existe como tal en la Ciudad de Buenos Aires- es aliado del Proyecto Sur de Pino Solanas. Un sector de la UCR pretendía ampliar la coalición al PRO, pero ello hubiera implicado su ruptura. La posibilidad de esta alianza electoral queda para la segunda vuelta. La suma de los candidatos presidenciales de este espacio político (Hermes Binner, Julio Cobos, Elisa Carrió y Ernesto Sanz), que competirían en las PASO por la candidatura presidencial del sector, en los 14 sondeos publicados siempre ha dado una fuerza equivalente o incluso superior a Scioli, pero nunca superó a Massa. Si llegara a la segunda vuelta, impediría que ella se diera entre dos candidatos de origen peronista, como serían Massa y Scioli. Mientras el primero centra la oposición en temas concretos como la inseguridad y la inflación, la coalición FAP-UNEN lo hace en cuestiones como la corrupción y las instituciones.

Mauricio Macri es la cuarta alternativa, que ha ido creciendo en los sondeos pero que sigue siendo la cuarta fuerza en este contexto. Pero en los últimos dos sondeos publicados en abril muestra un crecimiento llegando al 16%, sólo 5 puntos por debajo de la suma del Frente Progresista o de Scioli. Ha decidido ir a las PASO sin alianzas, presentándose como lo nuevo y diferente -expresión de la “no-política”- para captar votantes desencantados del Peronismo y el Radicalismo. Su alianza ideológica lógica es con Massa, que se perfila en los hechos como un candidato de centro-derecha y con quien estuvo a punto de aliarse el año pasado. Ambos hoy compiten por el mismo tipo de electorado. El oficialismo piensa que cada punto que crezca Macri se lo está descontando a Massa, que es su adversario más peligroso por su origen peronista y por estar en el primer lugar en los sondeos. En las últimas semanas Macri ha atenuado su actitud opositora, mostrando coincidencias con el gobierno nacional en términos de gestión. Dentro del Frente Progresista, sólo Carrió y un sector del Radicalismo, liderado por Oscar Aguad, querían una alianza con el PRO en las PASO. Fuera de estas cuatro fuerzas que hoy aparecen con posibilidades de llegar a la segunda vuelta en un escenario muy abierto, la izquierda pura -que en las legislativas llegó al 5,5% de los votos- buscará consolidarse como la quinta fuerza.

En conclusión: en los últimos seis meses Massa se ha consolidado como el candidato con más intención de voto para las presidenciales, ganando apoyo en la opinión pública, pero menos en las estructuras políticas; Scioli se ha mantenido como el segundo, pero con el Kirchnerismo dispuesto a disputarle la candidatura en las PASO del PJ y a volcar en ello el poder y los medios del gobierno nacional; la formalización de la coalición FAP-UNEN aporta en su suma una alternativa electoral que equivale o incluso lo supera a Scioli, pero no a Massa por ahora; por último, Macri es el cuarto candidato: ha crecido en intención de voto pero se ubica por debajo de las tres alternativas anteriores, mientras trata de presentarse como lo nuevo y sin alianzas.

Rosendo Fraga es Editor Responsable de NuevaMayoria.com

Comentá esta nota

Facebook Auto Publish Powered By : XYZScripts.com