Viernes, 18 Agosto, 2017 | 11:34
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Investigadores de la UNS dieron su opinión sobre el dragado


Una comisión de especialistas conformada por científicos del Departamento de Biología, Bioquímica y Farmacia de la UNS con experiencia en temas ambientales y costeros concluyó, tras una extensa fundamentación, que “que el sitio propuesto para la ampliación del sector portuario, sumado a la extensión del dragado requerida para dicho emplazamiento, resulta absolutamente inapropiado y completamente desaconsejable desde el punto de vista ambiental”. Además, recomiendan “fuertemente revisar esta decisión, evitando su localización en el área interna del estuario donde el estuario de Bahía Blanca constituye, sin dudas, una pieza fundamental para el desarrollo de la región. Como otros ecosistemas de humedal se trata de un área de altísima productividad y de particular concentración de diversidad biológica”.

La comisión se conformó tras un pedido del Defensor Público Federal de Bahía Blanca, doctor Gabriel Jarque, quien el 11 de octubre pasado solicitó a la Directora decana del Departamento, doctora Marta Aveldano, “se informe fundadamente con la mayor celeridad que resulte posible y que la situación impone, lo siguiente: a) viabilidad ambiental de dicho proyecto; b) medidas que –en su caso‐ se estiman de imprescindible adopción para mitigar el eventual impacto ambiental del mismo; c) si se tiene conocimiento o constancia del cumplimiento de la normativa vinculada al caso”

Los científicos que elaboraron el informe son los doctores Mónica Baldini, María Amelia Cubitto, Sandra Fiori, Andrea López Cazorla, Pablo Martín, Ana Julia Nebbia, Elisa Parodi, Paula Pratolongo, Cecilia Popovich, Daniel Tanzola, y Sergio Zalba. El informe fue elaborado en base a investigaciones previas generadas por ese mismo grupo de investigadores a través de su trabajo científico, que en algunos casos se extiende por más de tres décadas en la zona involucrada.

El Consejo Departamental de Biología, Bioquímica y Farmacia decidió “avalar las conclusiones de la comisión ad hoc designada para emitir el informe técnico respecto del proyecto” y “reiterar su preocupación por el impacto particularmente alto que tendría la expansión del sector portuario hacia el área interna del estuario”.

En su análisis, los científicos sostienen que “dichas deliberaciones se basaron en los antecedentes disponibles a la fecha respecto de las obras proyectadas; en la experiencia de los miembros de la comisión a través del desarrollo de proyectos de investigación durante un plazo que en algunos casos cubre más de treinta años y de estudios de impacto ambiental en el estuario de Bahía Blanca; al conocimiento respecto de la dinámica general de ecosistemas estuariales y de otros ambientes de humedal y a la valoración de la diversidad biológica, los servicios ecosistémicos y los recursos económicos que este ambiente encierra”.

Allí sostienen que “el estuario resulta clave para la prestación de servicios ecológicos tales como la protección de la línea de costa, la captación y almacenamiento de dióxido de carbono y el mantenimiento de poblaciones de especies de interés pesquero. En este último caso, se trata de una de las dos áreas de cría de peces de interés comercial en la costa de la provincia de Buenos Aires”

“Las obras asociadas a la infraestructura portuaria (dragado, instalación de muelles, relleno de planicies de marea, etc.) suponen un impacto de altísima magnitud sobre las comunidades acuáticas y costeras, que se extiende más allá del sector donde éstas se emplacen (incluyendo porciones de la Reserva Natural de Usos Múltiples y de las costas de los Partidos de Bahía Blanca, Coronel Rosales y Villarino). El incremento de las actividades portuarias en ese sector involucra procesos crónicos de alteración ambiental así como un aumento del riesgo de accidentes ambientales severos, tales como derrames de hidrocarburos líquidos, escapes gaseosos y la introducción de especies invasoras con el agua de lastre”.

Además, agregan que la localización de una obra es una decisión que en términos prácticos resulta irreversible una vez concretada. El área propuesta para el proyecto de regasificación de GNL se ubica en el sector interno del estuario, una porción del ecosistema que reúne características peculiares que lo vuelven especialmente valioso y vulnerable”.

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