Viernes, 18 Agosto, 2017 | 11:28
Noticias Destacadas

En Brasil el consumidor ya puede controlar la velocidad de su conexión

En vez de las absurdas disputas gubernamentales por la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, debería preocuparse el Ejecutivo por aquello que sí mejora la calidad de vida del consumidor, comenzando con una legislación multimedia. Por ejemplo, el consumidor brasilero ya tiene derecho a exigir Internet de velocidad mínima. La velocidad no podrá ser nunca menor que 20% de la contratada por el usuario.

Los consumidores brasileros podrán reclamar con datos concretos.

Ya están vigencia las nuevas normas de calidad de Internet fija establecidas por la Agencia Nacional de Telecomunicaciones (Anatel), de Brasil. Las empresas son  obligadas a ofrecer una velocidad mínima de internet. Los consumidores podrán exigir una “velocidad instantánea” de banda ancha, que no podrá ser inferior al 20% de la contratada por el usuario en 95% de las mediciones realizadas. Hasta ahora, las empresas no tenían ninguna obligación: el usuario contrataba a 1 MB de velocidad, pero no necesariamente lo recibía. En el primer año la velocidad instantánea será de 20%. En los siguientes 12 meses, 30% y luego 40%.

Las empresas también están obligadas a tener una “velocidad media” para la banda ancha fija. Es el resultado de la media de todas las mediciones realizadas durante el mes. La meta es de 60% en los primeros 12 meses. Desde noviembre de 2013, será del 70%, y después de noviembre de 2014, 80%. Para el ministro de Comunicaciones, Paulo Bernardo, este es un paso muy importante para garantizar los derechos de los usuarios:
Los consumidores podrán reclamar con datos concretos.
Las empresas tuvieron un año para adaptar sus equipos a las nuevas normas de calidad establecidas por Anatel en el Reglamento de Gestión de Calidad de Servicios de Comunicación Multimedia. Los que no cumplen con estos objetivos pueden ser penados por la agencia. En Brasil, el 43% de los usuarios utilizan Internet fija de hasta 2 MB por segundo y 57% arriba.
Voluntarios medirán el rendimiento
El Ministerio de Comunicaciones y Anatel anunciaron en agosto el proyecto de medición de calidad de banda ancha fija en Brasil, también prevista en el Reglamento, que verificará si las empresas están cumpliendo con las nuevas reglas. En la actualidad existen en el país alrededor de 19,4 millones de accesos de banda ancha fija. Para esta medida, se están reclutando 12.000 voluntarios en todo el país, un muestreo del 0,06% del total.
La expectativa del gobierno es que el usuario elija la empresa que ofrece la máxima velocidad. La primera evaluación de las mediciones será lanzada el 31 de diciembre. A partir de ahí, Anatel hará su supervisión. Serán fiscalizadas las empresas Oi, Net, Telefónica Data, Ajato, GVT, Embratel, Sercomtel, Vivo, Cabo Telecom y CTBC Telecom, que tiene más de 50 mil clientes.
Los voluntarios también recibirán informes mensuales con datos sobre la calidad del servicio en su hogar o negocio. La idea es que, cada año, se intercambien 25%  de los voluntarios, de forma que la agencia tenga una visión amplia del rendimiento del negocio.
Los usuarios ya están recibiendo un whitebox (dispositivo que quedará conectado al router), que medirá la velocidad de envío y recepción de datos – archivos, correos electrónicos, fotos, etc. La tecnología de vigilancia en línea ya se utiliza en más de 30 países, incluyendo USA y el Reino Unido. Corresponderá a la Entidad Aferidora da Qalidad (EAQ), la responsabilidad de los proveedores de Internet, recibir y analizar los datos.
Los primeros en recibir el equipo fueron los voluntarios de Río de Janeiro, São Paulo y Minas Gerais. Los medidores también están siendo distribuidos en Goiás, Distrito Federal, Pernambuco, Ceará, Espírito Santo, Rio Grande do Sul, Paraná y Santa Catarina.
Veridiana Alimonti, abogada Del Instituto Brasileño de Defensa del Consumidor (IDEC), cree que 20% es un porcentaje muy pequeño para ser la velocidad mínima obligatoria de la banda ancha. Pero destaca en que fue muy difícil llegar a ese porcentaje. Las empresas alegaron ser complicado asegurar una velocidad media ya que este servicio sufre muchas interferencias. Incluso después de muchas negociaciones con Anatel, Oi presentó una demanda solicitando la anulación de la norma.
“Hubo mucha presión de la sociedad para que Anatel exigiera a las empresas información clara acerca del servicio que se estaba prestando, ya que la publicidad prometía una alta velocidad y servicio ininterrumpido, lo que no ocurre en la realidad”, explica Veridiana.
El consumidor tendrá derecho a descuento
La abogada de Idec señala también que, más importante que la velocidad mínima entregada, es la velocidad media para que los consumidores comparen los precios cobrados por las empresas con el fin de elegir un proveedor. Y alerta: “Si lo que se informa en la publicidad y en la oferta del servicio no se cumple, el consumidor tendrá derecho a un descuento proporcional”.
Según Veridiana si el consumidor no recibe ni siquiera el mínimo de 20% sería caso incluso para terminar el contrato.
En el Sistema Nacional de Informaciones de Defensa al Consumidor (Sindec) de la Secretaría Nacional del Consumidor, entre 2009 y 2011, los servicios de Internet representaron el 7,66% del total de reclamos. Los principales reclamos fueron cobro indebido y abusivo (37,9%), terminación unilateral del contrato (15,69%) y la falta de cumplimiento de la oferta (9,82%).

Comentá esta nota