Miércoles, 23 Agosto, 2017 | 7:06
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Desplazamiento de competencias

El bajón tanguero de De Vido y el ascenso de Axel Kicillof.

“Cristina, ¿no te parece que es mejor que me vaya?”.

La Garganta confirma que De Vido se lo preguntó, o dijo, más o menos textualmente así, a Nuestra César.
Desmiente que Ella haya lanzado la sentencia que repite cualquier locutor de FM:
“De aquí te vas muerto o preso”.

Pero la admonición terrible ya está instalada. Para la popular, se lo dijo. Cuesta convencer que no fue real.
En cambio aseguran que De Vido deslizó la posibilidad de irse bien. Al explicitarse, de manera humillantemente pública, el despojo bestial de sus competencias.
A favor, primero, de Axel Kicillof. El Gótico, en su ascenso envenenado, prácticamente lo vació por la mitad. Le extirpó hasta el patriotismo aún trunco de  YPF.
La otra mitad, Nuestra César la vació a favor de Florencio Randazzo, el Ex Killer. En el sube y baja, cree que sube.

Consta que De Vido, ostensiblemente decepcionado, más que pedir explicaciones por el vaciamiento, intentó aclarar los tantos.
Muchos años compartidos. Desde aquellas monedas iniciales del IDUV, el Instituto de Desarrollo Urbano y Vivienda de Santa Cruz. Con José López, El Neolopecito.
Antes de imaginar que, desde el IDUV, pasarían a repartirse la totalidad de los ritornellos de la obra pública nacional.
Con los caminos generosos de Lázaro, El Resucitado.
Con los cables solidarios de Ferreira, el que iba también a entrar en la gloria, por Zanini.

Caramelos de madera

Desplazamiento de competencias“Néstor fue mi amigo, mi compañero, mi jefe político”, confirman que De Vido, sin quebrarse, le dijo a Nuestra César.
“Pero vos no tenés ninguna obligación de mantenerme como ministro”.

Se sobreentiende. Quiso decir: como ministro degradado.
Aquí fue que Nuestra César, según las fuentes, acudió a la seducción musical de su oratoria.
Para explicarle, al ex superministro compungido, que no se trataba de ningún despojo. Era apenas un desplazamiento de competencias. De responsabilidades. A los efectos, en cierto modo, de protegerlo.

“Los que nos rodean, Julio, también tienen que hacerse cargo de algo” -confirma la Gargantaque Nuestra César, más o menos así, le dijo a De Vido.
Le ofrecía, probablemente, del pastillero de plata, un caramelo de madera. Ligeramente espolvoreado con azúcar impalpable.

No podía ser que todos los temas presupuestariamente sensibles, sujetos a sospechas y reprobaciones, a los manoseos escandalosamente contenidos de los subsidios, fueran responsabilidad, apenas, de “los pingüinos”. Argumentaba Nuestra César, mientras De Vido, algo confortado, succionaba el caramelito de madera.

Pingüinos por opción

Desplazamiento de competenciasAunque no fueran Pingüinos NyC.
Es decir, Pingüinos Nacidos y Criados en Santa Cruz. Como exclusivamente lo fue El Furia. Y lo es la Cuñada Alicia, La Fotocopia.

Son “pingüinos por opción”. Como el porteño De Vido, que hoy atraviesa, mientras consume los caramelos, el bajón límite del tango.
O el tucumano López. El cordobés Zannini.
O sobre todo Nuestra César, la bonaerense de Tolosa.

En adelante, los que deben asumir el riesgo de ir próximamente presos, no son sólo los pingüinos por opción.

Se imponía, en la concepción, abrir el juego. Ser democráticos. Ceder alguna participación superior, con responsabilidades penales, a los que se favorecen.
Los que evolucionan con el “desplazamiento de competencias”.

La energía de sombrero

La Energía, por ejemplo, que el cristinismo se puso grotescamente de sombrero, pasa, de De Vido, a ser “competencia” de Kicillof.

“Argentina tiene comprado GNL, el sustancial gas natural licuado, sólo hasta navidad”, confirma otra Garganta, sin vocación de catastrofista.
“No hay nada licitado de gas, ni comprado, para el 2013”, prosigue.
Todos saben que Enarsa sirve para un pepino. Para que algún diputado inspirado se decida a indagar. Cammesa no le paga a nadie.
El estallido vibrante de las tinieblas se aguardaba, según nuestras fuentes, para enero.
Sin embargo, por los calores espesos del clima destituyente, las tinieblas se adelantaron. En el “Noviembre más cruel”, cliquear.

Desplazamiento de competenciasPor supuesto que Kicillof podrá conseguir el GNL. Pero a un precio riesgosamente temerario.

Trasciende, además, que no hay disponibilidad de buques gasificadores, salvo que se recurra al ex ministro obeso apodado Sai Baba.
Ocurre que los buques prefieren operar, ahora, en el Pacífico. Porque Japón sostiene mayormente sus centrales nucleares por medio de este gas, que Argentina generalmente lo obtenía a través de Repsol. Desde Trinidad y Tobago. O desde el misterioso Qatar.

El Transporte, con las obras públicas vinculadas al transporte, pasa a ser competencia de Randazzo.
El próximo accidente, por entero, le pertenece.

Con su rostro de villano perfecto, Kicillof, El Gótico, y Randazzo, el Ex Killer que creció por sellar pasaportes, reciben, con angustiosa perversidad, los focos que temporariamente les permiten destacarse.

Final con represas

Mientras tanto De Vido tiene que ocuparse de las represas. Ya viatiqueó por China y por Rusia.
El de las represas es el último negocio pendiente que queda en la diezmada Santa Cruz.
La provincia se transforma en un inmenso escenario para ensayar con las invariables comisiones investigadoras.

Desplazamiento de competenciasCóndor Cliff y La Barrancosa. Las represas que volvieron a ser licitadas por definitiva vez. Como si el cristinismo nada hubiera tenido que ver con la venta desastrosa de los pliegos anteriores. O con la adjudicación suspendida al consorcio argentino-brasileño.
Es un papelón escenográfico porque nadie cree, verdaderamente, en el fondo, que puedan conseguirse los cinco mil millones de dólares que se necesitan para financiarlas.
Sin embargo, con el revolucionario cambio de nombre podrá ser probable conseguir la financiación. Condor Cliff pasa a llamarse Néstor Kirchner. Y La Barrancosa, pobre, Cepernic.

Por Oberdán Rocamora.

Continuará…

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